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La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Tercera parte) Destacado

La maralfalfa forrajera cultivar de Pennisetum purpureum (Tercera parte)

Producción:

 

En Quintana Roo, Zavaleta y compañeros (70) utilizaron semilla del clon OM-22 con 6 meses de edad para siembra en surcos de 80 cm, regando cada 3er día por un período de 11 semanas con una lámina de 8 centímetros sin fertilizantes. El rendimiento más rentable de 62.4 toneladas de materia seca por hectárea por año en 4 cortes favoreció a la siembra de doble caña, superando a una caña 48 y caña cortada en secciones 41 Ton de MS/ha/año. Hay discrepancias internacionales en las recomendaciones de riego porque las experiencias de investigación se localizan en zonas de más de 1000 milímetros de precipitación. Tomar en cuenta el objetivo o propósito para utilizar el forraje.

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Para la producción de semilla viable la demanda de agua es menor que para una rotación intensiva en pastoreo cada 45 días.

Por ser un forraje tropical se adapta a climas cálidos, pero la mayor disponibilidad del agua de riego por gravedad en los módulos de riego se logra durante el ciclo otoño – invierno, en desventaja climática para su establecimiento. Por ello se registran siembras en diciembre sin ser las más adecuadas.

g)
CONTROL
DE
MALEZAS.

Consultar con su centro de investigaciones para aplicaciones pre emergente y control de hoja ancha con aplicaciones de 2,4D Amina a 2 Lts/200 litros de agua por hectárea en forma localizada. Dependiendo de la estación del año para la siembra (Primavera-Verano u Otoño-Invierno) acorde a la disponibilidad y permisos de siembra para el riego. Considerar que es un cultivo perenne y se puede regir bajo las mismas consideraciones hídricas que un cultivo de alfalfa.

En Pueblo Yaqui, municipio de Cajeme, Sonora se utilizó Situi XP como herbicida para controlar maleza de hoja ancha invernal como lengua de vaca, chual, correhuela, girasol y otros, sin dañar a la maralfalfa, pero tampoco controló al zacate salado ni al johnson.

No se descarta el uso de otros herbicidas para hoja ancha como Starne (Fluroxipir meptil), Traxos CE con Adigor y otros con función de preemergentes.

h)
PLAGAS
Y
ENFERMEDADES.

Considerar previamente un Manejo Integral de Plagas (MIP) para no dañar la fauna de insectos benéficos. En el Valle del Yaqui, Sonora desde el Centro Reproductor de Organismos Benéficos (CREOB) se dispersan insectos en bolsas con planeadores y avionetas.

Se pueden esperar ataques de gusano cogollero (Spodoptera frugiperda Smith), gallinita ciega, gusano peludo, gusano falso medidor, salivazo o mosca pinta; que pueden ser controlados con bacillus, malatión, lorsban, lannate y otros. Puede haber presencia de tizón, hongos y enfermedades. Consulte a su entomólogo o Ingeniero Agrónomo para mejor certeza en las aplicaciones.

i)
DESARROLLO
DEL
CULTIVO.

En todos los casos el cultivo se considera establecido hasta que hayan pasado más de 120 días después de la siembra. Las raíces profundas y macollos fortalecen el cultivo. Este sería el primer corte maduro si no se chapoleó a temprana edad. Pasados los 120 días se establece una rotación intensiva de corte tierno o pastoreo. El manejo posterior dependerá de la intensidad de los objetivos en su utilización; si es para semilla, pastoreo, verde picado, ensilado, abono, etc. Se recomienda el descanso durante el invierno para proteger la raíz de las heladas severas.

Cortar o capar la inflorescencia antes del 10% de espigamiento para evitar la maduración y dispersión de granos o semilla pura viable en cultivares no híbridos así como para reducir la translocación de energía del tallo a la espiga, debilitándose la planta. De una estaca sembrada salen 30 macollos y de cada tallo salen 4 o más espigas o inflorescencias.

En cultivos de primer año con edad de nacencia menor a los 90 días se ha observado que la cortadora forrajera mecánica con toma de fuerza de tractor (choper), arranca de raíz varias plantas cuando se realiza el verde picado.

Es posible que exista la necesidad de realizar una resiembra en la pradera. Otra alternativa es esperar al primer corte cuando el cultivo ha madurado más de 120 días o hasta observar fisiológicamente que inicia la nacencia de nuevas semillas apicales y los primeros macollos ya han quedado bien enraizados.

La tesis de Erazo; reporta que realizando silos de maralfalfa con alfalfa achicalada se logran los mejores aumentos de peso en cuyes de engorda cuando la maralfalfa es cortada a los 60 días y no más temprano porque a mayor edad el forraje es menos húmedo y se ensila mejor para su proceso o fermentación. La maralfalfa a los 75 días puede alcanzar una altura de 2.5 metros y potencialmente un rendimiento de 285 toneladas en forraje verde al año. Si se fertiliza adecuadamente, a los 90 días tendrá más de 3 metros y pueden proseguir cortes subsiguientes cada 80 a 100 días en forraje verde para alcanzar una producción cercana a las 400 toneladas por hectárea al año. Sugiere que la parcela reproductiva exclusivamente para material vegetativo se deje madurar fisiológicamente en la estación fría hasta obtener el 100% de espigamiento para sacar las cañas de semilla en los meses anteriores al calor. Esto se logra en un año vegetativo y capando progresivamente las espigas. Cortes posteriores para forraje en verde se pueden realizar a los 40 días o antes del 10% de floración, sucesivamente por corte. Las vacas lecheras producen 15 litros con silo de maralfalfa y 3 kilos de concentrado. Los novillos en engorda aumentan 1.4 kg diarios con silo de maralfalfa. Estos rendimientos van cobrando sentido y razonamiento conforme se avanza en la lectura del artículo.

Enríquez et. al; en el campo experimental de Papaloapan, Veracruz del INIFAP con precipitación de 1000 mm anuales, clima Aw0, en suelo acrisol ácido de textura migajón arenosos con poca materia orgánica, con temperatura de 25.7°C promedio anual, evaluaron varias gramíneas de corte Pennisetum y Panicum y de porte rastrero Brachiarias. Sembraron el 22 de julio del 2011 en surcos de 50 cm entre hileras. Se fertilizó 120-80-00 con el 50% del N un mes después de sembrado y al mes de octubre se aplicó el 50% del nitrógeno faltante después del corte de uniformización. Se realizaron cortes posteriores a los 30, 60, 90, 120, 150 y 180 días después del rebrote. A mayor edad más producción 26 Ton MS/ha/año y a los 30 días el rendimiento fue de 10 Ton MS/ha. Taiwán y Maralfalfa superaron en rendimiento a los Brachiaria y Panicum.

j)
SEGUNDO
CORTE
o
primer
corte
de
rebrote.

Se señala de nuevo, después de 120 días de sembrado se corta el forraje para dar inicio al programa de manejo que se pretende establecer. Esto forma parte de la preparación inicial del diseño agronómico que tendrá el terreno. Distancia entre surcos, melgas, curvas a nivel, cercos, etc.

El corte para alimentar animales con verde picado tendría que ser a más temprana edad, como indicador al lograrse el 100% de cobertura del suelo, pero siempre observando el efecto de la maquinaria para que no saque las plantas. Subir las cuchillas a una mayor altura del suelo para que un corte largo a más de 25 cm del suelo permita su pronta recuperación. Al calibrar la cortadora alta se reduce la entrada de tierra a la picadora. El aprovechamiento de la pradera se da con 2-3 cortes diarios, así que al llegar al final de la parcela pudieron pasar 10 a 15 días. Fertilizar y regar en franjas para programar un calendario de cortes en verde picado para cada día.

Para el pastoreo de la pradera en verde, su aprovechamiento se dará con el 100% de cobertura del suelo, aproximadamente plantas de 1.5 metros de altura, cada 45 días entre corte y corte. Se establece una rotación de potreros similar a las praderas de ryegrass y bermuda. Fertilización, clima y riego darán la pauta a seguir durante el año. Para el primer pastoreo después del establecimiento o siembra nueva se recomiendan animales pequeños, no vacas adultas.

La maralfalfa es perenne y por ende se considera un monocultivo que puede degradar el suelo por la extracción de su gran masa de forraje. Requiere riego y fertilizantes después del corte o pastoreo. Al tiempo se pueden esperar la presencia de gallinitas ciegas y gusano barrenador del tallo, falso medidor, cogollero, plagas que vienen del maíz de un lote cercano.

Una prueba realizada en Cotaxtla y La Posta Veracruz por Enríquez; sembraron el 17 de diciembre cultivares de Maralfalfa, CT-115, Roxo, OM-22, Camerún o Taiwán Morado y otros. El 21 de junio se cortó todo el forraje para uniformizar la parcela, procedieron a fertilizar con 75-60-00 usando urea y superfosfato de calcio triple. El cultivar OM-22 alcanzó 4 metros y otros solo llegaron a los 3.2 metros de altura. Maralfalfa promedió 74 Ton de forraje verde seguido del CT-115 con 65 Ton FV/ha. La producción de materia seca fue de 21.2, 20.5, 18.5 y 14.3 Ton MS/ha para Taiwán, Maralfalfa, CT- 115 y OM-22.

El rebrote a los 45 días alcanza 1.80 metros y a los 60 días 2.35 de altura. Las hojas miden más de 1 metro de largo con un ancho a los 45 días de 2.85 cm, a los 60 días alcanza 3.72 cm y a los 90 días puede llegar a 4.0 cm, indicando una etapa de crecimiento favorable a la calidad del forraje. Se estima un rendimiento de forraje de 40 ton en verde, equivalentes a 1.50 ton de materia seca a los 45 días y para los 60 días alcanza las 48 Ton en fresco equivalentes a 3.45 Ton por hectárea de materia seca. En 15 días se duplica la producción. Esto representa más de 7 cortes y en teoría un rendimiento de 300 Ton/ha de forraje verde picado al año por hectárea.

Los rendimientos esperados pueden ser de 30-40 toneladas de forraje verde, con 6 a 8 cortes durante el año y cosechar entre 200-300 toneladas/ha/año de forraje verde. A los 70 días la planta alcanza 324 cm y a los 90 días 351 cm de altura, pero hay reportes de investigación con resultados más pobres alcanzando alturas de 133 y 173 cm en el mismo período. Resultados variables dependiendo de la fertilidad del suelo, precipitación, latitud, altura sobre el nivel del mar y nivel de fertilización.

k)
FERTILIZACIÓN
N-P2O5-K2O

Si es conveniente, de acuerdo a la maquinaria y disponibilidad del tipo de fertilizante, hay que esperar 30 días después de la siembra para fertilizar el suelo con 75 kg de nitrógeno por hectárea, con anticipación cercana a la fecha del primer riego de auxilio. Bajas dosis de nitrógeno inicial durante el establecimiento dan mejores rendimientos posteriores. El maíz no aprovecha el N hasta después de 10 días de nacido, lo mismo sucede con una planta que inicia su enraizamiento. Considerar que durante el año y entre riegos, si se buscan altos rendimientos forrajeros se aplicarán en forma esparcida más de 300 unidades de nitrógeno por hectárea.

El fósforo no se lixivia fácilmente en el suelo durante el riego pesado de siembra y se pueden incorporar más de 120 unidades de P junto con la preparación del terreno. Se aplicará potasio u otro mejorador solo si el análisis de suelo así lo indique, entre 30 a 300 unidades de K, de lo contario no es necesario. Lo mismo sucede para azufre y calcio agrícola. Se especula que el potasio sea la causa favorable de prolongar la estadía de proteína neta y resistencia al acame dando firmeza del tallo. Fertilizar fraccionadamente en los siguientes riegos de auxilio con amoniaco anhidro NH3, o aplicar una fuente de nitrógeno cercana a las raíces, pero alejados de la fecha de corte o pastoreo para que los animales no consuman niveles altos de nitritos. Otras fuentes de nitrógeno sólido y líquido UAN- 32 son viables si hay maquinaria para su aplicación, o si hay necesidad de cultivar, sin dañar las raíces.

Cíclicamente hay que valorar los rendimientos de cosecha y cuantificar la extracción de nutrientes del suelo, comparando análisis de laboratorio de muestras de suelo para corregir deficiencias cada año. Con la experiencia se va cuantificando las cantidades máximas de fertilizante que soporta el terreno y la genética productiva del cultivo para ese predio. Pudiendo bajar las aplicaciones de fertilizante en invierno y subir en verano, observando la respuesta a éstos por cada corte. Estimar contablemente más de 300 unidades de N/ha/año, sin que sea extraño aplicar como 700 kilos de urea/ha/año.

El trabajo de investigación de Osuna, Ávalos, et. al., indican que bajo riego el zacate Taiwán en Baja California produce buenos rendimientos aún sin fertilizantes. Se concluye que la mejor respuesta al rendimiento de materia seca se logra con la aplicación de 78 kg de nitrógeno por hectárea por corte cada 60 días. Si bien unidades de nitrógeno de 50 a 150 favorecen la proteína, digestibilidad de la materia seca y la ganancia diaria de peso de los animales.

Cruz Parra; hace un análisis exhaustivo con fertilizantes NPK utilizando en el cultivo de maralfalfa de 10 meses de edad y aplica el trabajo de prueba experimental en su segundo corte:

La producción más alta se reportó con el tratamiento T6 90N-120P-30K y el mejor retorno de la inversión fue para el T3 con 60N-120P-30K. La relación cantidad y calidad forrajera se obtiene a los 75 días con 184.93 Ton de forraje verde/ha/año, con 16.70% de materia seca y proteína cruda de 15.30%.

El rendimiento más bajo fue para T0 sin aplicación de fertilizantes químicos. Se observa que el Pennisetum posee una capacidad alta de extracción de minerales del suelo, por lo que si no se fertiliza periódicamente, el suelo quedará desprovisto de minerales y la producción y calidad del forraje serán limitados.

Continuará…ΩC

Modificado por última vez enLunes, 30 Junio 2014 13:52
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